Dios te salve madre, reina de los cielos,
esperanza nuestra, refugio y consuelo.
VIRGEN DEL MILAGRO, GLORIA DE ESTE PUEBLO,
EN QUIEN SIEMPRE HALLA TODO SU REMEDIO.
Si son nuestras culpas muchas en extremo,
tus misericordias son más con exceso.
Ya el castigo estaba sobre nuestros yerros,
más lo detuvieron tus piadosos ruegos.
Al pie del sagrario allí intercediendo,
el perdón pediste de nuestros excesos.