TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN,
¡BENDITO SEAS POR SIEMPRE, SEÑOR!
Bendito seas, Señor,
por este pan que nos diste
fruto de la tierra
y del trabajo de los hombres.
Bendito seas, Señor,
el vino Tú nos lo diste
fruto de la tierra
y del trabajo de los hombres.