Al altar nos acercamos, con el vino y con el pan,
son los frutos del trabajo que queremos presentar.
Son los frutos del trabajo que queremos presentar.
Estos dones que ofrecemos el Señor convertirá,
en su sangre y su cuerpo, signos de fraternidad.
En su sangre y su cuerpo, signos de fraternidad.
Ojalá que en esta ofrenda expresemos la unidad,
que si hubo alguna ofensa la sepamos perdonar.
Que si hubo alguna ofensa la sepamos perdonar.