SÍ ME LEVANTARÉ,
VOLVERÉ JUNTO A MI PADRE.
A Ti Señor, elevo mi alma,
Tú eres mi Dios y mi Salvador.
Mira mi angustia, mira mi pena,
dame la gracia de tu perdón.
Mi corazón busca tu rostro,
oye mi voz, Señor, ten piedad.
A Ti, Señor, te invoco y te llamo,
Tú eres mi roca, oye mi voz.
No pongas fin a tu ternura,
haz que me guarde siempre tu amor.
Sana mi alma y mi corazón
porque pequé, Señor, contra Ti.
Piedad de mí, oh Dios de ternura,
lava mis culpas, oh Salvador.
Tú sabes bien, Señor, mis pecados,
ante tus ojos todos están.
Como el vigía espera la aurora,
así, mi alma espera el Señor.
Vuelve mis labios para cantarte,
dame el gozar de la libertad.
Feliz el hombre a quien Dios perdona,
todas sus faltas, todo su error.
Aunque mis padres me abandonaran,
me acogería siempre al Señor.
Tú, mi alegría, Tú, mi refugio,
todos los santos te cantarán.
Mi corazón te canta y exhulta,
te alabaré por la eternidad.