Mantos y palmas desplegando va,
alegre el pueblo de Jerusalén.
Y a lo lejos se comienza a ver,
a Cristo montado que llegando está.
Y MIENTRAS MIL VOCES RESUENAN POR AHÍ,
HOSANNA AL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR.
Y COMO UN ESTRUENDO DE GRAN ACLAMACIÓN
PROCLAMAN A UNA VOZ:
HOSANNA, HOSANNA AL REY. (4)
Como en la entrada de Jerusalén,
hoy día nosotros vamos a cantar,
a Jesucristo que vendrá otra vez,
para llevarnos a su eterno hogar.