Señor aquí estoy otra vez, postrado a tus pies, para
entregarte toda mi vida. Lo que tengo, lo que soy, lo pongo
en tus manos porque no hay lugar mejor para mí.
Él nos dará la libertad.
Caminará con nosotros,
nunca estaremos ya solos,
Él nos dará la salvación.
Él cumplirá la promesa,
y llevará nuestras penas,
Él nos dará la libertad.