Cada día que pasa, a cada momento sé que
estás a mi lado, Señor, y que tú me amas.
En cada cosa que hago, en cada problema, Señor,
Tú estás ahí, cerca de mí, dándome fortaleza.
TE DOY GRACIAS, SEÑOR. CADA DÍA GRACIAS,
MI SEÑOR. EL SOL CADA MAÑANA BRILLA MÁS.
Eres tú mi refugio, eres castillo fuerte. Me llevas de la mano
por todo este largo sendero.
Y aunque no sea tan fácil seguir tus caminos, Señor,
me guiarás, me usarás como instrumento tuyo.
Los que a ustedes los reciban
me habrán recibido a Mí.
Quien recibe mi palabra
recibe al que me envió.