Dios espera en el altar,
vamos todos hacia Él,
llevemos nuestra sonrisa,
la inquietud, nuestra hambre, nuestra sed.
Dios sobre todo es amor,
quiere nuestra salvación,
que juntos nos salvemos,
para ir de la mano hacia Dios.
Al entrar a la casa de Dios,
libre de rencores he de entrar.
Llevar el alma tranquila
y pensar que al salir mas he de amar.